| El pirómano complacido
29-08-2006 - La Redacción
En ocasiones, a los malos, se les premia, cuando lo que se les da es un castigo. Lean el siguiente chiste:
A un pirómano; por sus muchos pecados, se le manda al infierno, donde el fuego eterno reina.
Y al entrar en el, se le escucha decir:
¡agggg, ai, agggg, ai, agggg, ai...
y al rato:
...más, más, más... maaas, maaas...!
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