| El hombre de los peines
26-02-2007 - La Redacción
Un hombre, tiene por costumbre, ir a comprar un Peine, a una tienda, todos los meses. Así, que la dependienta está toda intrigada, del por qué ese cliente hace tantas compras de ese tipo. Y un día, la dependienta se arma de valor, y le pregunta:
- Y dígame señor: ¿Cómo es posible que usted, siendo completamente calvo, me compra un peine todos los meses?.
- Querida señorita, -Le dice amablemente -es que cada 28 días me crece el pelo. -Y con una terrorífica sonrisa, le enseña unos enormes dientes de Hombre Lobo:
¡Auuuu... Auuuuuuuuuuuuu!
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